Curiosidades: Anestesia de la reina

Victoria de Inglaterra, no estaba destinada a reinar pero el destino quiso que fuera una de las reinas con más años en el trono. Y con más hijos. Fueron tantos los vástagos que tuvo, nueve, que, al emparentar con distintas casas reales europeas, con el tiempo, se la llegó a conocer como “la abuela de Europa”.

En aquellos años del siglo XIX era normal que las mujeres sufrieran durante el parto. Pero ya entonces se estaba experimentando con distintos productos químicos para paliar el dolor en aquellos momentos.

El anestésico que se empezó a usar para los partos fue el cloroformo, una sustancia que inhibía el dolor pero no eliminaba las contracciones. Durante años se aplicó la anestesia en los partos pero no se popularizó hasta que la fértil reina Victoria de Inglaterra aceptó ser ella también sometida a dichas prácticas. Fue en el nacimiento de su octavo  hijo, Leopoldo de Sajonia-Coburgo-Gotha, en 1853. El doctor Jonh Snow aplicó cloroformo a la reina, quien inmortalizó la experiencia en su diario:  el doctor me dio ese bendito cloroformo y su efecto fue calmante, tranquilizante y deliciosos más allá de toda medida2. El doctor Snow fue nombrado Sir.

El cloroformo o “anestesia a la reina”, como se conoció popularmente, se usó durante mucho tiempo hasta que se descubrió sus efectos tóxicos y fue sustituido por otros métodos anestésicos más seguros.

Fuente:

SANDRA FERRER VALERO

Historia de las mujeres, libros de historia, maternidad, arte y alguna otra cosa

 

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